Ha llegado la época de vacaciones... la carretera soleada y tus pies sobre la arena cálida son tuyos. Antes de irte, te damos algunos consejos para que tu teléfono pueda superar este período agitado sin estropearse.
¡Luchemos contra los invasores!
- Granos de arena: Finos, se infiltran por todas partes. Los granos de arena pueden desempeñar dos funciones perjudiciales: rayar la pantalla y penetrar en los conectores. Nuestro consejo: no dejes tu teléfono tirado en el fondo del bolso si quieres conservar la pantalla intacta y poder cargarlo correctamente. El pequeño extra: equípate con un cristal templado que cubrirá tu pantalla y la reforzará. Cuando se trata de la carcasa trasera, siempre es recomendable envolver el smartphone en una funda protectora.
- Salpicaduras de agua (o la gran zambullida): Siempre te lo hemos dicho: el agua y los dispositivos electrónicos no se mezclan. El agua es una causa de oxidación de tu dispositivo, es decir una alteración de los componentes de tu smartphone ligada a la humedad. Esta alteración reduce la conducción de la electricidad. Si tu teléfono se ha caído al agua, estos son los primeros pasos a seguir:
- Retirarlo del agua;
- Apague el dispositivo;
- Retire la batería;
- Retire los periféricos (tarjetas SIM y SD);
- Seque el exterior del teléfono con una toalla, asegurándose de que el agua escurra (con los conectores hacia abajo).
ATENCIÓN ! Estos consejos no garantizan que tu teléfono funcione correctamente: todo depende de la oxidación que haya sufrido.
¡Evitemos ser descuidados!
- Exposición prolongada al sol abrasador : es obvio que el calor extremo puede dañar su dispositivo. ¿Pero por qué razones? Si bien casi todos los componentes de tu teléfono están diseñados para soportar temperaturas de hasta 70 °C, su batería, por otro lado, puede generar calor y, por lo tanto, superar rápidamente este límite. Pueden surgir dos escenarios:
- Olvidar el smartphone en el coche, en un aparcamiento sin sombra. Si está apagado, este calor extremo no dañará demasiado su dispositivo.
- Olvidar tu teléfono inteligente encendido, en la toalla, en la playa. Atención ! Cuanto más utilice su dispositivo, más probabilidades tendrá de dañarlo. Nuestro consejo: apagarlo lo más rápido posible y, por supuesto, ponerlo a la sombra para que se enfríe.
Por último, pero no por ello menos importante, el consejo más importante: en vacaciones, ¡desconecta!